
Antes de comenzar quisiéramos hacer la advertencia de que la siguiente presentación no pretende aunar todas las raíces históricas de la Terapia Ocupacional, se escapan a los intereses de este trabajo tal ambición. Pero sí, queremos presentar las principales "historias" del surgir de esta disciplina.
Es ya tradicional escuchar la relación del origen de la Terapia Ocupacional con el tratamiento moral de Pinel. Tal y como hemos argumentado en otros lugares (Romero y Moruno, 2003; Moruno y Romero, 2002; Romero, 1999), y de acuerdo con Alonso Fernández, consideramos que hay otras raíces sobre el valor de la ocupación como terapia. Algunas de estas raíces se encuentran en nuestro país, en España, donde los condicionantes socioculturales, de los distintos momentos promovieron una "cultura" religiosa, social y asistencial que descubrió el potencial de la actividad. No obstante, no todo fue caridad y servicio o apoyo al enfermo, inicialmente al enfermo mental. Es necesario que reparemos también en los acontecimientos históricos, en su vertiente política, económica y de estructura social que favorecieron determinadas acciones y el empleo de la actividad, a favor de la propia trayectoria socio-histórica del país. Desde nuestra perspectiva neófita en la historiografía, como profesionales de la salud, nos despierta la curiosidad el hecho de que en distintos lugares suceda algo similar en tiempos relativamente cercanos, como ocurrió en Reino Unido, con la Familia Tuke o en Francia con Phillipe Pinel.
A continuación, comenzaremos por revisar brevemente como se ha utilizado la "actividad" como medio terapéutico.
Primeros usos de la actividad como terapia
Los primeros antecedentes se encuentran en oriente, ya en el año 2600 a.C. en China se hacía un uso especial del ejercicio físico y en Egipto en el año 2000 a.C. también se hacía un uso de la actividad para favorecer la salud, y no meramente como diversión (Durante, 1998).
MacDonald (1972, p.5) señala que algunas de las primeras referencias escritas aparecen antes del año 660 a.C. así, Esculapio calmaba los delirios con canciones, relatos y música. Homero habla sobre Hefesto, que fue maltratado y repudiado por su madre, siendo rescatado por Testis y Eurinome y, al que dieron el material necesario para realizar muchos trabajos manuales, entregándose con ello a una actividad lucrativa. […]
Frienland (1997) señala que la visión que tenía Aristóteles de la actividad, encierra en cierta media la esencia de la Terapia Ocupacional, según Aristóteles "el bienestar del alma es el resultado final de una deseable y satisfactoria actividad o acción".
Posteriormente, durante el Renacimiento y la Reforma, Thomas Sydenham prescribía montar a caballo para la gota, el cólico, el estreñimiento y el asma.
Según MacDonald (1972) en el S. XVIII y XIX bajo la influencia de la visión mecanicista del mundo que caracterizaba a la época, se inicia una escisión entre los ejercicios puramente mecánicos, dando lugar a la fisioterapia, y los ejercicios con interés ocupacional o mental, con significado para el paciente, pilar de la Terapia Ocupacional.
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"Los componentes cruciales del tratamiento moral de Pinel, a principios del siglo XIX, centrado en la oración, las buenas manera y las manos y mentes ocupadas son elementos claves para la rehabilitación. La ociosidad se consideraba un factor que contribuía a la incapacidad psiquiátrica, (...). Con la llegada de los hospitales de larga estancia, a finales del siglo XIX, los programas de terapia ocupacional decayeron a favor del modelo de tratamiento institucional. Los programas de terapia ocupacional volvieron a captar la atención profesional a mitad del siglo XX, por los resultados obtenidos en Gran Bretaña que indicaban que podían mejorar el tratamiento del paciente, reducir los efectos de los síntomas psicóticos y proporcionar una actividad productiva".
Como señala Saraceno (1993), afortunadamente la misión del tratamiento moral ha evolucionado, dejando de ser una práctica más o menos voluntaria de personal paramédico, con objetivos lúdicos o meramente de entretenimiento.
Como ya hemos señalado anteriormente, aparte de Pinel, existen otras figuras. Entre ellas cabe destacar a Samuel Tuke, en Inglaterra y a Benjamin Rush, en EEUU. Al igual que en Francia, en otros países los valores dominantes se revelaban contra la marginación que sufrían los enfermos mentales.
Por otro lado, en España según recoge Aguado (1995) será Pinel quién tome la idea del tratamiento moral, en el Hospital Psiquiátrico de Valencia y de Zaragoza, trasladando el régimen de actividades, que mayoritariamente eran actividades de cultivo del campo (también nombradas como "ocupacionales"). También Alonso-Fernández (1993) haciéndose eco del psiquiatra alemán Ullesperger, apoya la idea del inicio de la psiquiatría moral en España, refiriéndose al papel realizado por el Padre Jofré, al fundar el primer Hospital Psiquiátrico en Valencia:
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Pero no será el tratamiento moral, el único acontecimiento que influirá en la gestación de la Terapia Ocupacional, también la revolución industrial requerirá nuestra atención.
Este movimiento tuvo grandes repercusiones, entre ellas cabe destacar la estratificación social, los cambios en la división del trabajo, en las relaciones interpersonales, en el propio sentido del trabajo, la motivación para el mismo y su rendimiento. En general, hubo un cambio drástico en cuanto a la distribución del tiempo vital, así aumentaron desconsideradamente las horas laborales y se redujo al mínimo el tiempo dedicado al ocio (que no, tiempo libre). Además, se produjeron cambios en la estructura familiar y en muchas ocasiones un desarraigo a la propia tierra natal. Todos estos cambios traídos con la industrialización fomentaron una reivindicación de los trabajadores. En EEUU este movimiento fue denominado Movimiento de las Artes y Oficios que se inició en 1860. A la cabeza de este movimiento se encontraron John Ruskin, William Morris, Elizabeth Upham, Herbert Jones Hall. Este movimiento influyó sumamente en las primeras prácticas de la Terapia Ocupacional, que vio la actividad como medio para mejorar la sociedad, una vía para socializar a los marginados sociales, discapacitados físicos y enfermos mentales.
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Por otro lado, la ocupación es la apropiación de una determinada actividad por un individuo concreto, y este movimiento de posesión, se inviste a la misma, dándola un significado y sentido particular. Éste será el motor que se utiliza en Terapia Ocupacional. De tal suerte, que las ocupaciones son para el terapeuta ocupacional como el fármaco para el médico, el pensamiento para el psicólogo, el movimiento para el fisioterapeuta,...
Así, el objeto de estudio de la Terapia Ocupacional es la ocupación humana y su uso como terapia. Gracias al paso del tiempo, como otros autores relatan, lejos estamos de "aquel hacer por hacer", del simple "gente parada malos pensamientos". Hoy la Terapia Ocupacional, también en España, se crece como una disciplina científica, cuantitativa y cualitativamente, que es necesaria y válida para el momento socio - histórico en el que vivimos.
“No me gusta el trabajo, a nadie le gusta; pero me gusta la oportunidad que el trabajo conlleva de descubrirse uno a sí mismo” Joseph Conrad
Este artículo, escrito por Dulce María Romero Ayuso, se puede encontrar íntegramente en la página www.terapia-ocupacional.com con el título “Revisión histórica de la ocupación vinculada a la Terapia Ocupacional”, ya que nosotros únicamente hemos cogido algunos fragmentos del mismo.
1 comentario:
hola a todos les dejo un video del Modelo de la discapacidad cognitiva, este permite determinar la capacidad intelectual de la persona previo a darles actividades.
http://es.youtube.com/watch?v=9IzjK6WJiKo
soy Lic. en T.O. de Argentina y me dedico a la discapacidad del intelecto en personas con restricciones en el procesamiento de la informacion.
Espero que les sea de utilidad...
Atte. Jorge Valverdi
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